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El ancla del vendaval Las velas no verán el final de la miseria, el límite arbitrario del infinito. La tristeza encela imágenes de guerras, relámpagos de amanecer en los caminos de la ceniza, cuando los vencedores acosan con ebriedad. Resistencia interminable de otras lanzas en la inocencia del retorno, cuando el amanecer recoge las cicatrices de la marea, el ancla del vendaval en lo elegido. El peregrinaje como un presagio de puertas cerradas contra la violencia del olvido. Nadie arrasa llagas para ver cuánto duelen tus pechos. Solo firman la rebeldía.
tomado de: poemania
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